17 de diciembre de 2009

Deseos navideños II

Así como el año pasado le escribí una carta a Santa Claus pidiéndole lo que creía necesario para nuestro país, este año me he decidido hacerlo de nueva cuenta, con la esperanza de que se cumpla.

Queridos Reyes Magos:

Sé que contrario a mi tradición yo a ustedes nunca les he escrito una carta en estas fechas, pero lo importante es que lo estoy haciendo, ustedes saben que no es muy tarde para empezar a soñar y mantener viva la ilusión. Les escribo a ustedes porque acá entre nos, no tengo nada en contra de él, pero el año pasado Santa simplemente me quedo mal, no me gusta hablar de la gente a sus espaldas. Tal vez se pregunten por qué no le escribo al “niño Dios”, creo que es mucha responsabilidad para un pequeño, y como popularmente ustedes son tres, confío en que ustedes pueden con el paquete.

Primero que todo y que nada, me gustaría mantenerlos al tanto de las circunstancias, aunque creo no es necesario puesto que para estas fechas ya han de estar haciendo su recorrido por las calles del “defectuoso”, que supongo con mucho cuidado ya que aquel sitio es muy inseguro, por cierto como consejo, les encargo irse con precaución por la delegación “Iztapalacra” porque hay mucho desmadre con lo de un tal “Juanito” y una Clara que, no dejan nada en “claro”.

Bueno, al grano. De antemano sé que dirigirse a ustedes debe ser en plural pues son tres, y además magos… ¿por qué no usan su magia para terminar con todos los males que acosan a la humanidad?... perdón a veces olvido que ustedes sólo atienden problemas que tienen que ver con llevarle una sonrisa a un niño, pero aun tengo corazón de niño, nada me haría más feliz que ver un mundo lleno de paz, de alegría, de unión, de fraternidad, de buenos deseos, de bondad… ven sigo soñando en que algún día nos despertaremos y no habrá fronteras ni banderas, la humanidad será una sola nación y tendrá como único idioma el amor… en el mundo los niños jugarán libremente con sus iguales sin importar raza, color, cultura, credo, género… no habrá guerras, ni odio, ni rencor, la envidia y el dolor serán vocablos desconocidos y no tendrán cabida en los diccionarios ni en las mentes… siempre existirá un motivo para cantar y ayudarse mutuamente… lo sé, no deja de ser un sueño contagiado por la víspera y el espíritu navideños.

Melchor, Gaspar y Baltasar, tal vez piensen que estoy muy grande para esto, pero no me importa. Esta demás pedirles por los niños pobres y los necesitados, pues aunque lo haga, habrá siempre muchas trabas para que les llegue; a esas zonas no entra ni el trineo de Santa Claus, ni los caballos, camellos y elefantes de ustedes, lo único que entra es el hambre, el frío, el viento, la enfermedad; nadie se acuerda de ese sitio, tal vez por eso sean “los olvidados”. Señores, no es mucho lo que les pido, traigan soluciones a este país, háganlo salir de la crisis, guíen por buen camino a Santa Claus en su nueva faceta de Gobernador del Banco de México… perdón no es Santa es Carstens.

Me despido de ustedes, y no se olviden que este 6 de enero les dejo mi zapato junto a la ventana, no se preocupen por el mal olor ya les puse talco, desinfectante, cloro, gel antibacterial… no se molesten por portar cubrebocas no tengo “influencia AHLNL”. Buena suerte y feliz navidad.

8 de diciembre de 2009

Inédito


A Mariana

Esta es la crónica de una historia inédita, jamás contada. Pasa de todo, siempre y cuando yo decida que así pase, al final de cuentas yo soy quien la escribe y quien la cuenta. Si quiero que esta historia tenga un final trágico lo tendrá, si deseo contar una anécdota de odio y de amor lo haré a mi antojo y placer, sin embargo, las cosas deciden que pululé alrededor de las cosas del corazón y de los sentimientos.

Es por eso que las líneas las dedico a la persona que físicamente está conmigo llevando a mi cuerpo a un mar de sensaciones nunca antes experimentadas, a esa persona, que es la misma, que en esencia me ha brindado incontables alegrías y llenado el espíritu de una gallardía inalcanzable.

De un lado la mujer que en vida este simple mortal había soñado tanto, que aparece en la mente de quien escribió esto no solamente las 24 horas del día, sino que se inventa una más para poder contemplarle de manera extra. Esa mujer que va llenando con su voz el aire que va recorriendo mis oídos, que penetra en lo más profundo de mi corazón para darle potencia a mis pulsaciones, ocupando cada espacio que hay en mi cuerpo, luz que se niega apagarse por más lúgubre que sea la situación, agua que moja y remoja lo que ya esta enmohecido para que crezca una nueva flor.

Del otro lado un hombre que da la vida por la mujer mencionada, que no escatimaría esfuerzo alguno por arrancarle una sonrisa, por arrebatarle una carcajada. Un hombre soñador y hasta cierto punto iluso, que aspira a transformar el mundo, aunque sea el mundo que lo transforma a él. Que entrega y dedica cada letra que sale de su pensamiento y de su corazón a esa mujer mística y amada.

Entre más se habla acerca de ellos, menos se puede llegar a conocer, por eso hablo poco para que se comprenda la grandeza del amor que se tienen, un amor que crece fuertemente dentro de los dos; un amor, que no cualquiera puede llegar a comprender. Este es un amor inédito nunca antes visto, ni sentido por nadie, por eso no puede contarse mucho de él, porque entonces todos quisieran tener un amor inédito… aunque suene egoísta, amor inédito sólo hay uno, y ese es el nuestro.

7 de diciembre de 2009

¡A los cuatro vientos!


Que lo sepan todos, que te amo con todo mi corazón y que eres lo mejor que ha tocado mi corazón, el mejor capitulo de mi historia, el amor que corre por mis venas, el pensamiento que echa a andar todo. Te amo Mariana