28 de agosto de 2009

Continuación Bitácora de Argot/ El fin de una era y el nacimiento de una esencia cósmica

Día H/89

Ha sido toda una sorpresa para mí entrar a la cabaña abandonada en el desierto. Parecía ser una simple choza, nada fuera de lo común, hasta que me adentre en una de las habitaciones de la parte superior. Un anciano o al menos eso me pareció al principio, casi inmóvil, sentado en una vieja silla, me ordenó pasar a su habitación, debo admitir que me dio un poco de miedo al principio, sin embargo había algo en él que me inspiraba confianza.

Admito, por momentos al hablar con él me parecía hacerlo con un joven, por momentos con un niño, pero de nueva cuenta con un viejo, sus palabras eran sabias y me ocultaban su edad. La plática se extendió, perdí la noción del tiempo. Las palabras del que por momentos era viejo y por otros joven estaban llenas de una sabiduría que por momentos me era incomprensible.

Entendí que las palabras pueden comprenderse más allá del idioma en que se hablan y que hay algo que nos permite escuchar la intencionalidad de quien las dice. Hoy, recibí un mensaje que no he comprendido del todo, espero que los días y la experiencia me logren hacerlo comprender.

El resto de la bitácora no ha sido encontrada. Sin embargo se sabe que el Día J/95, Argot emprendió un viaje de nueva cuenta a su planeta natal. No fue visto por su flota de guerrilleros hasta muchos ciclos solares después.

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El fin de una era y el nacimiento de una esencia cósmica.

El tiempo en que Argot estuve ausente el universo sucumbió totalmente al poder del Dr. Sarcoidosis. No hubo nadie que se opusiera al nuevo orden. Las galaxias fueron tomadas a porfía de los soldados de Sarcoidosis. El ejército formado por Argot había desistido al verse sin líder. Mientras tanto, la esperanza que se anidaba en el corazón intergaláctico de la creación daba paso a una era de pesimismo.

Eran fuertes los rumores de que Argot había muerto ya hace mucho tiempo, que la presión de llevar a los seres del universo a una etapa de paz lo habían vuelto loco y orillado a suicidarse. La verdad no era la que se manejaba. Sí bien Argot en primera instancia abandonó su proyecto, lo hizo para reflexionar sobre las palabras del viejo en la cabaña. Entre una tonelada de desechos interplanetarios y la neblina verde que solía cubrir el aire Argot meditaba sobre aquellas palabras.

Quién no conoce su pasado está condenado a repetirlo Las palabras hacían eco en la mente de Argot, una posible salida hacia lo que salvaría el futuro de los seres del universo o, simplemente un intento fallido de derrocar a las fuerzas en el poder. Hoy ya nada importa sino intentarlo, vencer o morir en el intento.

Las palabras del viejo hicieron estragos cuando por fin las comprendió Argot. La respuesta no se encontraba en unir fuerzas militares en contra de una dictadura. Las guerras no dejan ganadores ni perdedores, acaban con la alegría de los inocentes que mueren en el campo de batalla. Una nueva luz tendría que surgir en el universo, una luz que hablará de otro orden. El poder de convencimiento se reflejaba en un ejemplo sumamente antiguo, no sería exactamente él quien liberaría a las civilizaciones conocidas, sería a través de un mensaje de cambio y paz que lo lograría.

Nació entonces una nueva esencia cósmica llena de amor, un amor que uniría a todos que destruiría los rencores y odios a su alrededor. En un movimiento Argot tomó un bolígrafo y una hoja de papel y comenzó a escribir su evangelio.

FIN


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