22 de julio de 2009

Conexión establecida… descargando.


Hasta el momento no he conocido a una persona que no le guste la música, podría asegurar que la misma es innata al hombre y que existe desde el principio de los tiempos, no sería de dudarse, dada la tradición católica, durante los 7 días que fue creado el Universo y este planeta errante que Dios haya puesto algo de música para inspirarse, ya saben que sirve para relajarnos, animarnos, ponernos románticos, etcétera.

Y dentro sus muchos usos el más popular es el del negocio, es una mercancía que a todos agrada y hay para diferentes gustos (y no, no son drogas de lo que hablo). Es una industria que creció de manera considerable con la llegada de los LP, evolucionando a las audio cintas o casettes, aumentando el auge en los 80’s con la producción de videos musicales siendo el parteaguas “Thriller” de Michael Jackson (Dios lo tenga en su santa gloria, alejado de los querubines y los serafines ya saben, por eso de que le gusta el “niño envuelto”. Si era “Black and White” no importa, si para los niños fue “Dangerous” o “Bad” tampoco, Michael donde quiera que estés recuerda “We are the world”), saltando a los compact discs y pasar al formato digital, vendiéndose en tiendas electrónicas.

Una vez llegando a la época contemporánea, no es un secreto que los artistas, disqueras y demás involucrados en el negocio pierdan bastante; la “piratería” ya no es su único enemigo, su nuevo némesis son las aplicaciones P2P (peer to peer) pero ¿qué eso de P2P? preguntémosle a la fiel Wikipedia.

“Una red peer to peer, es una red de computadoras en las que todos o algunos aspectos de esta funcionan sin clientes ni servidores fijos, sino una serie de nodos que se comportan como iguales entre sí. Es decir, actúan simultáneamente como clientes y servidores respecto a los demás nodos de la red”, o lo que en cristiano quiere decir: un programa que accesa a los archivos que se tienen como “compartidos” de computadora a computadora de manera anónima y gratuita (en la mayoría de los casos).

Según la enciclopedia electrónica mencionada anteriormente, “la primera aplicación P2P fue «Hotline Connect», desarrollada en 1996 para el sistema operativo Mac OS, por el joven programador australiano (ávido de pornografía, según versiones extraoficiales) llamado Adam Hinkley cuyo objetivo era ser una plataforma de distribuciones de archivos destinada a empresas y universidades”, el resto de la historia la conocemos, fue la base para la creación de otros pioneros como eDonkey (que se convertiría en eMule), Kazaa, Lime Wire y el tan famoso en nuestro país, Ares.

El caso más controversial que llevo a una demanda, fue en el año 1999 cuando varias disqueras estadounidenses y músicos reconocidos como Lars Ulrich, baterista de “Metallica” reclamaron el cierre de “Napster”, una demanda que más que asustar, aumento la popularidad de esta aplicación elevando su número de usuarios a 13.6 millones en todo el mundo; en julio de 2001, un juez dictamino su cierre, lo que lo convirtió en un servicio de pago llevándole al olvido.

Para las nuevas generaciones es inconcebible una vida sin música, sin mensajería instantánea y sin “Ares, eMule o Lime Wire”. Por cierto lo que antes costaba ganarse un disco de oro eran cien mil copias vendidas de una producción musical ahora sólo son cincuenta mil, a este paso se verá reducido a la mitad de lo actual y, aunque no estoy a favor de la piratería, ni de que se pierdan empleos por lo anterior debido a esta clase de aplicaciones, como dice el dicho “a caballo regalado no se le mira el diente”.

1 comentario:

DavidOchoaD dijo...

Y sin mencionar que muchos de los discos que ufanamente posan en los estantes de MixUp y MrCd superan los $200.
¿Cómo un obrero de clase media baja que gana apenas $800 se dará el lujo de comprarse un disco?

Si compra un disco, creo que no comerían 1 día. Y no me parece justo.

Quizás si las casas disqueras en conjunto con los artístas pudieran bajar los costos todo sería diferente.
Nadie se fija en una portada de disco de más de $100,000.00 o si?

Bien podría ser una portada dibujada por niños autistas como el caso de un disco de "Putumayo"

En fin.. Recuerdo con un poco de dificultad mis años mozos de la secundaria cuando los Cd y las películas Dvd originales superaban los $300 siendo el más económico!

Saludos desde el diván

Monsieur Freud